Los fiscales federales han acusado a 26 personas en relación con uno de los casos de corrupción en apuestas deportivas más extensos en la historia reciente de Estados Unidos, acusándolos de orquestar una conspiración de sobornos y amaño de partidos de larga duración que involucraba partidos de baloncesto universitario en Estados Unidos y baloncesto profesional en China. La acusación, desvelada en Filadelfia el 15 de enero de 2026, alega que los acusados participaron en una operación coordinada de manipulación de puntos y apuestas diseñada para alterar los resultados y márgenes de los partidos de baloncesto con fines financieros ilícitos.
Lo que dicen los cargos
La extensa acusación federal fue anunciada por el Fiscal de EE. UU. David Metcalf para el Distrito Este de Pensilvania, con el apoyo del FBI. Según el comunicado de prensa del gobierno, los cargos incluyen soborno en competiciones deportivas, fraude electrónico, conspiración para cometer fraude electrónico y delitos relacionados. Si son condenados, los acusados enfrentan penas severas, incluyendo décadas de prisión y multas sustanciales.
Los fiscales alegan que el esquema no se limitó al baloncesto universitario estadounidense, sino que cruzó fronteras internacionales, comenzando con partidos de la Asociación China de Baloncesto (CBA) antes de trasladarse a competencias de la NCAA División I.
Cómo operaba supuestamente el esquema
Según la acusación, un grupo de presuntos “amañadores” apuntó a jugadores y partidos durante varios años —comenzando aproximadamente en septiembre de 2022— ofreciendo incentivos financieros a los atletas para manipular el desarrollo de los partidos. La táctica principal era el point shaving: persuadir a un jugador para que su equipo no cubriera la diferencia de puntos prevista antes del partido, sin necesariamente afectar el resultado final de victoria o derrota.
Se acusa a los amañadores de identificar partidos en los que los jugadores reclutados tenían influencia significativa —particularmente en los márgenes de puntuación del primer tiempo o del partido completo— y luego realizar grandes apuestas en contra de esos equipos a través de casas de apuestas y plataformas de apuestas.
Según el Departamento de Justicia, los pagos de sobornos generalmente oscilaron entre $10,000 y $30,000 por partido, con pagos totales de sobornos y ganancias de apuestas que alcanzaron cientos de miles y hasta millones de dólares.
Figuras clave en la acusación
Varias personas son destacadas como figuras centrales en la organización del presunto esquema:
- Jalen Smith, considerado uno de los principales amañadores responsable de reclutar jugadores.
- Marves Fairley y Shane Hennen, descritos como apostadores deportivos profesionales involucrados en realizar apuestas en partidos amañados.
- Antonio Blakeney, exjugador de la NBA y la CBA cuya supuesta participación ayudó a conectar los componentes chino y estadounidense del complot.
- Roderick Winkler y Alberto Laureano, ambos nombrados entre los organizadores de la conspiración.
Se acusa a estos acusados de contactar y comunicarse con jugadores mediante redes sociales, mensajes de texto, reuniones presenciales y llamadas telefónicas, ofreciéndoles pagos por participar y realizando apuestas una vez asegurados los acuerdos.
Jugadores y partidos de la NCAA involucrados
Los fiscales afirman que el presunto esquema de point shaving involucró a más de 39 jugadores de más de 17 programas de baloncesto masculino de la NCAA División I durante las temporadas 2023–24 y 2024–25.
Varios jugadores universitarios, actuales y antiguos, aparecen en la acusación, incluyendo:
- Simeon Cottle
- Carlos Hart
- Oumar Koureissi
- Camian Shell
- Da’Sean Nelson
- Jalen Terry
…entre otros nombrados en documentos oficiales y reportes.
Algunos de estos atletas compitieron activamente en partidos de la NCAA tan recientemente como la temporada más reciente, aunque la conducta alegada corresponde a temporadas anteriores.
La acusación lista específicamente equipos y partidos vinculados a los esfuerzos de point shaving presuntamente realizados, incluyendo encuentros de Butler, DePaul, Florida Atlantic, Georgetown, McNeese State, Tulane, East Carolina, La Salle, SUNY Buffalo, Western Michigan, Ohio University, Kennesaw State, entre otros. Los fiscales afirman que un total de 29 partidos fueron amañados o fueron objetivos de la conspiración.

Sobornos, Apuestas y Manipulación de Diferenciales
En un escenario típico descrito por los investigadores, los presuntos amañadores habrían:
- Identificado un partido vulnerable y un jugador con influencia en el resultado.
- Ofrecido al jugador pagos en efectivo —a menudo en persona o mediante mensajes sociales— para que rindiera por debajo de su nivel.
- Realizado apuestas a través de múltiples casas de apuestas en contra del equipo del jugador para que no cubriera el diferencial de puntos.
- Cobrado las ganancias cuando el resultado manipulado cumplía con los criterios de la apuesta.
Los fiscales citaron ejemplos de pagos dejados en unidades de almacenamiento o entregados en campus universitarios, y algunos casos incluso involucraron a jugadores reclutando a sus compañeros de equipo para maximizar las probabilidades de que el diferencial fuera manipulado con éxito.
Vínculos con el Baloncesto Chino y Expansión a Estados Unidos
Lo que hace que este caso sea inusual es su dimensión internacional. Los fiscales alegan que los amañadores inicialmente sobornaron a jugadores de la CBA para participar en point shaving durante la temporada 2022–23 en China, obtuvieron ganancias apostando contra esos partidos manipulados y luego utilizaron los beneficios para expandir el esquema al mercado universitario estadounidense.
Una alegación particularmente llamativa involucra un paquete que contenía cerca de $200,000 en efectivo, presuntamente dejado en la unidad de almacenamiento de Blakeney en Florida para cubrir pagos de sobornos y ganancias de apuestas de la CBA.
Contexto Legal y Reacciones
El alcance de este esquema se da en medio de un fuerte aumento de las apuestas deportivas legales en Estados Unidos desde la decisión de la Corte Suprema de 2018 que permitió a los estados legalizar apuestas en competiciones deportivas. Mientras que los defensores sostienen que las apuestas reguladas aportan transparencia, los críticos argumentan que elevan el riesgo de corrupción y explotación criminal.
Los líderes de la NCAA han expresado preocupación por las implicaciones continuas para la integridad competitiva. Aunque la organización, su personal o entrenadores no han sido acusados, el presidente de la NCAA, Charlie Baker, declaró que la asociación continuará cooperando con las autoridades y revisando sus prácticas de cumplimiento tras estas revelaciones.
Qué Sigue
Los 26 acusados se presumen inocentes hasta que se demuestre lo contrario en un tribunal. Los procedimientos legales se desarrollarán en la corte federal del Distrito Este de Pensilvania, donde se espera que los fiscales presenten pruebas recopiladas durante una investigación de varios años dirigida por la oficina del FBI en Filadelfia.
Dado el volumen de personas involucradas, el número de partidos presuntamente afectados y la naturaleza transfronteriza de la conducta, este caso podría convertirse en un momento definitorio en cómo la integridad deportiva y la regulación de apuestas se intersectan en la era moderna.



